lunes, 17 de mayo de 2010

FanFic; behind of the dark side of the sun

CAP-.1 Behind The Dark Side Of the Sun;
sus ojos me inspiraban miedo, y ala vez hacían que lo deseara aun mas, su gran silueta me envestía mientras yo dejaba Salir sonoros jadeos.

-no! – me exalte mientras aun respiraba ruidosa- joder- limpie con mi muñeca el poco sudor que se encontraba en mi frente.

ese odioso sueño volvía a atormentarme como ya noches antes, esa gran y esbelta figura con unos radiantes y grandes ojos tornados del color mas rojo que el mismo fuego me aterrorizaban, y ala vez deseaba.

-es hora!-me grito mery desde el marco de la puerta-¡vamos Haragana! Mi madre esta enfadada-dio con un fuerte y estruendoso portazo.

su voz no era lo mas agradable, pero claro prefería escucharla a ella y no a mi “madre”, y digo “madre” ya que en realidad es mi tía, si , mi tia. Ella me adopto cuando tenia apenas 12 años , mi madre murió, asi que siendo mi único pariente y yo menor de edad se hizo responsable de mi. Me levante y me vesti lo mas pronto posible. Su alteza estaba furiosa y por si no fuera poco el tan solo verla en las mañanas sin maquillaje tendría que aguantar su voz chillona gritarme como loca solo por que no llevo su racion de huevos estrellados medio crudos y una botella de cerveza. En fin, terminando de hacer el desayuno subi con una charola en manos que contenía su alimento.

-eres una inútil!- gruño entre dientes mientras me arrebataba la charola oxidada- nunca puedes hacer algo bien!-chisqeó los dedos- rápido enciende el televisor-

Como de costumbre al sonido de sus dedos de inmediato acerque el televisor que estaba en una mesita de ruedas y lo encendí.

-tia…-masculle sumisa mientras me acercaba de nuevo a ella.

-te he dicho que no me llames así!-dijo con comida aun en la boca y mientras rodaba los ojos.

-Petula, tengo examen hoy, tendré que irme antes-agregue mientras recogía mi cabello con una goma.

-no me importan tus exámenes, aunque…¿hiciste lo que te pidió mery?-interrogo.

-que!, ¿su tarea? Si. No dormí anoche solo por hacerla-torcí la boca.

-no dormiste!? –dijo antes de comenzar a carcajearse- no se supone que ustedes las brujas no duermen?-bufo y volteo a ver al monitor- vete!, pero no sin antes ponerte mas polvo en ese ojo.

-por que abría de cubrirlo- pregunte.

-crees que es un orgullo el tener a una bruja asquerosa en la familia?!-grito.

-no- negué con la cabeza y desvié mi mirada- ya tenemos con usted- masculle entre dientes y la mire.

-que dijiste?!- apago el televisor y volteo a verme.

-nada-conteste sin dejar de verla.

-vete!- dijo atemorizada-vete! Antes de que comienze a rezar!

Sabia que odiaba esa mirada, pero al decir verdad esque no tenia otra para ella, como me había dicho una vez mi madre, Mi mirada decía mas que un millón de palabras, y esque era demasiado expresiva. Se preguntaran el por que me llamo “bruja”. Bueno , para su información no es un insulto, ella tan solo dice lo que según sabe. Si, según mi tia y mis primas mi madre había sido la única heredera de los genes de mi abuela,…que… acertaron…era bruja. La razón por la que mando a que cubriera mi ojo era por que este me delataba, ya que en el extremo del mismo se encontraba dibujada una luna, si, y aunque esta hubiera aparecido apenas hace dos días mi ti a aun parecía ano superar la situación, puede parecer algo extraño pero era una media luna que se se dejaba ver en las noches, aunque en el dia fuera oscura, esta brillaba al igual que la misma luna con el reflejo de la oscuridad. Al principio pensé que se trataba de una broma típica de Bernice, mi otra prima, si cabe mencionar que mery también lo es. Al intentar quitarla con agua, jabón, desinfectante y mas cosas me di cuenta que estaba adherido a mi piel. Al decir verdad en mi esto no despierta ningún tipo de interés, mas bien pienso que lo que tengo en mi ojo es solo un tatuaje que me hice en una de las pocas fiestas a las que he ido, y como dicen la mayoría, el alcohol hace que ni tu nombre recuerdes, asi que la hinchazón de la mañana en la que me desperté con este puede ser una escusa mas a favor de mi conclusión.

Mi nombre es Tamara Nebet Scott Wilson, y me agrada que me llamen Nebet. Tengo 17 años , soy originaría de aquí, Alemania. Y esta es mi historia…

-antes de cualquier cosa necesito que me lleves al centro-me dijo mery quien subía por el lado del copiloto de mi camioneta- quiero un nuevo atuendo para la fiesta de Kelly-

-meryan no tenemos tiempo para eso- mascullo Bernice quien había amanecido de mal humor.

-¡callate! –

-¿Qué?, te avergüenzas de tu nombre-interrogo bernice divertida.

-pero me llevaras después de clases supongo entonces-agrego mery indiferente, Mientras trataba de ignorar a Bernice.

-mery, tengo cita con el oculista-agregue mientras encendia el vehiculo.

-no! Me! importa!-rodo los ojos y comenzó a maquillarse.

Mis ojos habían estado algo cansados, estos días me costaba mucho ver en el dia, el ver el sol directamente me causaba una migraña horrible, pero por los caprichos de mi querida prima mis ojos tenían que esperar.
El entrar por el estacionamiento del colegio era para mery como llegar ala alfombra roja, ya que ahí los estudiantes esperaban a los típicos cabeza hueca populares a quienes cualquier chico quisiera dirigirles la palabra. Mi prima bajo y dejo ver su nuevo atuendo, una pequeña blusa rosa palo y una minifalda casi adherida a sus piernas, si se veía tal como era, una zorra. Bernice quien no disfrutaba de la atención ofrecida por los demás a diferencia de su hermana bajo desprevenida y se adentro en la multitud, tratando de pasar después de que su intento de no ser idolatrada por los demás fuera un fracaso. En cuanto el hervidero de inútiles comenzó a tomar rumbo hacia el edificio yo pude comenzar a dar marcha de nuevo en mi camioneta. se preguntaran ¿si mi tia tanto me odia y se supone que mi vida no es lo que se pudiera decir feliz, por que tengo una camioneta? bueno en algo puedo estar de acuerdo con los papeles y es que yo estaba mas que enputada con ellos desde que me entere de que por estos no podía salir de la casa de mi tia, el caso es que esta era la única posesión de mi madre que me podía pertenecer en cuanto cumpliera los 16 años.

-hallo neb!- grito mi mejor amigo mientras corría hacia mi y su espeso cabello negro se dejaba acariciar por el viento.

-hallo otto-sonrei de lado mientras veía como llegaba hasta mi aquel chico.

-como te ha ido con tu problema- pregunto mientras recobraba el aire.

-supongo que bien- dije mientras sacaba los libros que utilizaría de mi casillero.

-aun sigues sin creer?-

-vamos otto- cerré de un portazo la pequeña puerta de metal- es ilógico lo que quieres que crea-emprendí el paso.

-he estado leyendo acerca de tu marca y me e enterado de demasiadas cosas!-comenzó a seguirme.

-créeme que no quiero saberlas- interrumpí.

La mañana apenas empezaba y yo no quería saber absolutamente nada. Después de haber sobrevivido alas primeras horas por fin llego la ultima que aunque me gustaba por ser esta, me molestaba ya que era con el profesor de matemáticas, el señor Murray, la verdad es que aquel panzón con lentes y una pelona, no me agradaba del todo, así que por lo tanto yo tampoco. Y apenas tenia la oportunidad de hacerme la vida una peste la provechaba, así que como de costumbre en su clase me moría de sueño, y el evitar cabecear fue casi imposible para mi.

-ey- susurro otto desde su pupitre- ey neb-

-mm?...que-conteste adormilada.

-no crees que…-susurró.

-señorita Scott!- interrumpió el profesor Murray.

-que!-conteste exaltada.

-tiene algo que agregar ala clase?-interrogo mientras dejaba caer un pedazo de tiza en su escritorio.

-nada- rodé los ojos- solo lo de siempre que es totalmente aburrida-
Los de la clase se rieron.

-bien, veremos si es aburrida después de clase, ¿que le parece?-sonrió malévolo.

Si, era de esperarse, se la había puesto demasiado fácil, en cuanto toco el timbre no me apresure en tomar mis libros, minutos antes ya me había hecho la idea de aguantar los gritos de petula al llegar a casa, y la migraña ocasionada por el sol.

-estaré en la sala de maestros- tomo su maletín- ya sabe alas 4:15 su timbre sonara- arqueo las dos cejas y se fue.

Saque el aire ruidosa y me recargue en el respaldo del pupitre, nada quedaba por hacer, y para mi bien supongo no tendría que preocuparme por Mery y Bernice, ya que Mery se iría con su estúpido novio que tenia mas bíceps que cerebro y Bernice a hacer destrozos comunales con su grupo de góticos de la escuela. Me puse de pie y comencé a examinar el salón, sola claro, ya que otto tenia que irse rápido antes de que su madre se bajara del auto y comenzara a buscarlo en toda la escuela. Y fue así como me encontré con ese gran espejo, me puse frente a el y comencé a examinarme, nada nuevo al parecer, mi falda de cuadros arriba de la rodilla ocultaba un poco mi cadera, pero mi camiseta de green day mas bien marcaba mi cintura.

-si, una total bruja- bromee para mi misma.

Después de haberme encontrado conmigo misma después de tanto tiempo, me gire para después comenzar a caminar de nuevo camino hacia mi pupitre, las 4:10 eran y estaba lista para ir camino hacia el infierno llamado para otros como “casa”.

Para Nebet no era incomodo quedarse sola en una habitación, mas bien era para ella como un descanso, o tal vez solo una costumbre, ya después de varios años acompañada de chicas, había comprendido que en su vida aunque pareciera estar repleta de compañía, estaba sola.

De nuevo el fuerte dolor de cabeza que había conocido un par de días antes comenzaba a atormentarme, pero a diferencia de las otras veces, el dolor llego repentino total y dolorosamente fuerte, tanto que me dejo sin aliento en un abrir y cerrar de ojos. En un intento para no caer al piso apoye mis manos en la paleta del pupitre que veía borroso debido a que mi vista de nuevo comenzaba a traicionarme. Casi parecía imposible articular palabra como para gritar y avisar a alguien que me estaba muriendo del dolor, Ya que un ligero movimiento hacia que mi cabeza pareciera apunto de explotar. En derrota a quedarme aun de pie cai tendida en el piso y solo podía ver alado de mi los inmensos barrotes de los bancos, desapareciendo ante mi. Tratando de ponerme de pie y de abrir completamente los ojos, escuche lejanamente el timbre de salida de detención pero para mi suerte al parecer no podría salir en ese momento. Lo demás fue borroso, y fue así como me desvanecí en un dos por tres.
Una brillante e inmensa luz traspasaba mis parpados y hacían que mis ojos quedaran sin protección y tuviera que abrirlos.

Era un lugar mas bien, acogedor, le adornaban inmensos y altos arboles parecido a un bosque, Nebet aun alucinada como pudo se puso de pie, y mas bien pensó que ese lugar se trataba del cielo.

Aun tambaleándome y tratando de abrir de par en par mis ojos pude escuchar una voz suave y dulce.

-no retrocedas…- me repetía la voz.

Una voz que al pasar unos pocos segundos recordé… era la de mi madre.

-¿mamá?..-masculle frágil.

-no retrocedas…tu lugar esta aquí…-

-¿que?...-mire al piso y comencé a caminar- donde estas-

Y fue así como de nuevo la misma luz destellante comenzó a dejarse ver entre los arboles, de ahí descendió una silueta esbelta con el cabello corto y pelirrojo, se trataba de una mujer… mi madre. El ver su rostro de nuevo fue para mi como ver a un mismo ángel, mientras se acercaba a mi podía contemplar su agradable sonrisa mientras sus ojos color caoba se apreciaban mas por su rostro blanco.

-Nebet-mascullo su dulce y fina voz- hija- sonrió- no retrocedas-

- de que hablas, mamá- pregunte con mis ojos inundados por las lágrimas.

-tu vida esta aquí-me tomo del mentón.

-¿aquí? ¿En el cielo?-

-no, hija, tu vida no es mortal, tu nunca podrás conocer, el cielo-

-¡donde estoy!-

-donde deberías, este de ahora en adelante será tu hogar- se hizo a un lado y me dejo ver tras ella un gran edificio, mas bien parecido a un castillo- lo que creías era un mito, es mas que solo la verdad-

-¡¿que?!-mire aquel- entonces mi tia tenia razón-

-ve hacia tu hogar, mi niña- comenzó a alejarse.

-¡¿A dónde vas?!-

-a un lugar en donde podre verte en todo momento- comenzó a acercarse mas a ala luz.

En cuanto mi madre se fundió de nuevo en aquella luz fulminante, yo mas bien, no podía creerlo, así que obedeciendo a mi madre comencé a caminar a aquel frio y gran edificio.

Sin aun estar segura de saber de que se trataba, o en donde se encontraba Nebet se adentro en la espesa neblina y se incorporo mas cerca de aquel edificio, al que su madre había llamado “su hogar” . Entonces, a pocos metros antes de la gran entrada de aquel castillo, la chica percibió a una gran silueta situada a un costado de este.

Parecía mas bien una silueta masculina, pero sin antes poder averiguarlo, pude ver que esta volteo a verme, me quede petrificada, la verdad es que no sabia muy bien de quien o que se trataba. Y como un Flash delante de mi, apareció la que al parecer era la silueta. Era un muchacho alto pálido ojos profundos y el cabello rubio.
-quien eres- pregunto seco mientras me tomaba bruscamente del brazo.

-a..a..Nebet- tartamudeé.

-Nebet!- exclamo y al instante zafó su tosco agarre- haz llegado-

-¿Qué?-

Sin articular palabra aquel individuo me miro a los ojos e hizo que quedara nuevamente inconsciente, la verdad no sabia si había sido a causa de su profunda mirada, o solo por que la verdad estaba demasiado impresionada y confundida. De nuevo pude percibir voces a mi alrededor, y esta vez me desperté al instante y me estremecí al ver a una mujer alado y al mismo joven situado al frente de mi.

-haz llegado- dijo aquella mujer que vestia una gran capa negra y un vestido debajo del mismo color, con un tipo sombrero de plumas ocultando gran parte de su cabello canoso- Nebet, Tamara Nebet- sonrió.

-donde estoy…-pregunte algo confundida pero sin ningún tipo de temor.

-estas, en “schwarze Hexerei”-

Fue a si, como supe que mi vida al instante había cambiado.

-soy la profesora Stratford- me sonrió dulce- y soy la directiva del instituto-

-¿instituto?-fruncí el ceño.

-me retiro profesora-mascullo educado aquel chico.

-adelante Dylan-se dirijo a el mientras aquel joven cruzaba una gran puerta de madera situada al frente del escritorio en donde yo estaba aun sentada, y después volvió a mirarme agradable-veo que tu madre no te explico nada-

-la verdad es que, no-

-veras, al menos debes saber, que eres una bruja ¿no es asi?-pregunto mientras me daba la mano para que yo me pusiera de pie.

-algo por el estilo-

-tu madre, tu abuela, tu bisabuela también lo fueron, pero a diferencia de ellas, tu si tuviste la oportunidad de venir aquí, el que será tu hogar hasta que cumplas los 22 años y formes tu propia familia ya sea con otro brujo o, un mortal. Esta institución será para que aprendas a controlar y a conocer tus dones, que me imagino ya debes de haber experimentado.

-la verdad no- la mire extrañada.

-bueno, hay quienes los conocen tarde o temprano, lo demás esta de sobra-comenzó a caminar mientras aun me tomaba de la mano- y de eso no me encargo yo- abrió la gran puerta de la que había salido aquel chico- ella es Nataly- apunto a una chica quien estaba recargada en la pared frente a nosotras-te enseñara todo acerca de aquí-

-hola- dijo amable aquella chica de rubio bello intenso.

-hola- le respondí igual.

-veras Nebet, esta institución fue fundada por una bruja, claro esta, pero también lo fue por, un vampiro-dijo seria- por lo tanto aquí también estudian chicos vampiros, que al igual que tu se irán en cuanto cumplan los 22 años-

-valla- rei- jamás pensé que esto fuera real-

-oh!-sonrio- es real, te lo aseguro, pero… hay algo que tienes que saber. Y esto es que, puedes tener relación con los demás chicos, me refiero a, vampiros, pero solo amistosas, ¿entiendes?-

-si, entiendo-respondi extrañada ¿Por qué yo me relacionaría específicamente con uno de ellos?.

-bueno- junto las dos palmas de las manos y entrelazo los dedos- es tu turno Nataly- le guiño el ojo.

-esta bien-sonrió la chica- empezaremos por tu habitación.

Al principio pensé que estaba teniendo uno de mis sueños mas locos, pero me di cuenta al cabo de los desmayos que estaba sucediendo mas que la realidad. Al llegar a mi habitación me di cuenta que definitivamente me convenía mi nueva vida. Era amplia y estaba adornada por muebles rústicos muy acogedores. A diferencia de mi antiguo cuarto este tenia al menos una cama normal.

-yo seré de ahora en adelante tu compañera de habitación- dijo la chica.

-me alegra- sonreí mientras aun veía el interior.

-ese es tu uniforme-apunto a un conjunto de falda de cuadros blusa blanca de 3 cuartos una corbata que hacia juego con la falda, y un par de medias blancas, extendido en la que supondría era mi cama.

-me agrada- dije mientras veía aquel.

-que bueno!, por que lo usaras de ahora en delante de lunes a jueves- dijo divertida- lo tienes que dejar cada noche en la cesta de la esquina, y te pondrás la pijama que esta en tu nuevo armario-

-esta bien, gracias-

-y…que esperas?-

-¿para que?- pregunte.

-vístete- poso una mano en su cintura.

-¿tenemos clase?-

-son las 9 de la mañana, las clases empiezan alas 10-

Era de esperarse, quien sabe cuantas horas había estado desmayada.

-bueno, ire por tu horario,-sonrio-no tardo-

-esta bien-

La verdad para mi fue algo extraño que la profesora me había recalcado sobre las relaciones con…bueno los otros chicos. Pero tal vez lo hizo para prevenir lo que pensó pudiera pasar. El uniforme como ya había dicho me había gustado en lo absoluto, sobre todo por ser de falda. Aunque tuviera que haber dado unos pocos dobleces para que no fuera tan larga. Mas tarde Nataly me acompaño hasta mis clases y me fue explicando lo que cada una de ellas me ivan a hacer de uso después.

-que te parecieron las primeras horas?- me pregunto divertida Nataly.

-un poco aburridas-respondí entre risas.

-bueno, para nuestra suerte sigue el almuerzo-

-uff! Menos mal-le sonreí.

-vamos-

La verdad esque las clases no eran nada parecidas alas de una escuela normal, en muchos aspectos, la única materia que seguía llevando era química, pero en vez de saber de porciones y reacciones, ahora aprendía pociones y conjuros. Al llegar ala cafetería no tarde en identificarla, no tenia mucha diferencia ala que ya había conocido antes.

-y… como pedimos la comida aquí…-pregunte mientras tomaba asiento.

-¿queee?!-arqueo las cejas- Nebet! ¿Acaso sientes hambre?-

-amm-al decir verdad yo misma me di miedo y me extrañe al darme cuenta que no tenia ningún tipo de apetito, ni en lo mas mínimo-no-fruncí el ceño.

-Tu cuerpo ha cambiado Nebet, desde el momento en que esa Luna apareció alado de tu ojo-apunto esta-ahora solo comeras, carne humana-

-¿eh?-abri mis ojos y boca como platos.

-si, nosotros comemos la carne, y nuestros compañeros, se toman la sangre-

-wow!-

-¿recuerdas cuando entraste al edificio?-

-no-respondí.

-bueno, eso es debido a que, para llegar hasta donde estamos tenemos que cruzar unas bóvedas, bóvedas en las que mantienen nuestro alimento fresco-

-y…¿por eso me desmayaron?-

-si, mas que todo por eso, Las bóvedas fueron puestas apropósito ahí, cualquier humano que quiera pasar primero tendrá que perturbarse con los cuerpos colgados en las paredes-rio.

Despues de explicarme mis dudas sonrio y continuo leyendo un libro que había sacado de su bolso. asi aproveche para comenzar a echar un vistazo por todo el gran salón, y asi fue…fue como por alguna extraña razón, voltee hacia la gran puerta que conducía al pasillo de los dormitorios, fue asi como me encontré con…aquel chico.

Dark Side Of The Sun;

Bienvenido(a) tokithhaa(oO), ^^ acabaas de entraar a un blog totalmeente dedicado a tokio hotel,, aqyy encontraaas Ficks, Noticias, Fotoos y biografias ;) esperoo quee te agraadee y qee te vuelvaas mi seguidoor :P vaa?